
No es necesario insistir en que la construcción es una actividad arriesgada. Los índices de siniestralidad laboral colocan al sector de la construcción en una primera posición con respecto a otras actividades.
La mayoría de los trabajos en altura que se llevan a cabo en el sector de la construcción y la rehabilitación de edificios pueden comportar el riesgo de caída al vacío. La mayoría de las veces con consecuencias graves o mortales.
De ahí la importancia de integrar la prevención desde el proyecto, tal y como obliga la actual legislación (Estudio de Seguridad y Salud), y la necesidad de que todas las personas implicadas en el proceso productivo tengan información sobre los riesgos y su prevención